¿Qué es el GNL?

El Gas Natural Licuado (GNL) es gas natural, mayoritariamente metano, que ha sido congelado lo suficiente como para condensarse en líquido. A presiones atmosféricas, esto ocurre a una temperatura de –260° F (–161.5° C) al usar un simple proceso de refrigeración. El GNL es químicamente equivalente al gas que usamos de manera segura para generar electricidad, calentar nuestros hogares y cocinar nuestra comida. Cuando el gas natural se enfría en su fase líquida, su volumen se reduce 600 veces haciéndolo más fácil de almacenar y transportar en barcos especialmente diseñados. Una vez que estos barcos llegan a su destino, el GNL se regresa a su fase gaseosa y es introducido a la red de tuberías local del mismo modo que el gas producido localmente. En los pasados 50 años, el mercado de GNL ha crecido hasta incluir más de 40 países que exportan o importan GNL. Algunos países, como Japón y Corea, dependen del la importacion de GNL para más del 95% de sus requerimientos de gas natural y han importado GNL de manera segura por casi 50 años.

Los Estados Unidos están experimentando grandes incrementos en la producción de gas natural debido a tecnologías innovadoras y a la eficiencia en las operaciones. Hoy en día tenemos un excedente de GNL que puede ser exportado a otros mercados que reconozcan los beneficios ambientales del gas natural por su combustión limpia. Los mercados vecinos, como el de México, pueden ser provistos de gas natural por medio de tuberías. Sin embargo, los mercados europeos, otros mercados latinoamericanos y los asiáticos están muy lejos para conectarse a las tuberías de Estados Unidos. La exportación de GNL por medio de barcos es la solución. Los Estados unidos comenzaron la exportación de GNL en el año 2016 y, a partir de 2019, Texas LNG comenzará a exportar GNL desde Brownsville, Texas. La exportación de GNL desde los Estados Unidos crea empleos, aumenta la recaudación fiscal, y beneficia el ambiente al promover el uso de gas naturalyen lugar de usar carbón u otros combustibles fósiles.

Contrario a lo dicho por informaciones falsas, el GNL no es almacenado o transportado bajo presión. Los tanques y barcos de almacenamiento de GNL están aislados, pero el interior se encuentra esencialmente a presión atmosférica. El GNL no es toxico, no es corrosivo, no tiene olor, no es explosivo, ni inflamable. El gas natural hecho líquido no puede quemarse o explotar porque no hay oxígeno en contacto con el GNL. En el improbable caso que el GNL se encuentre en contacto con el aire, el GNL simplemente se evaporará al instante en la atmósfera por su densidad inferior. Incluso después de su conversión a la fase gaseosa, la ignición del GNL es muy improbable debido a lo específico de la proporción de combustible y oxigeno necesaria para la combustión. En caso de caer al agua, El GNL se mantendrá en la superficie hasta disiparse en la atmósfera sin que haya amenaza a la vida marina. A diferencia del petróleo crudo, el GNL no forma manchas aceitosas, no se mezcla con el agua, ni daña la fauna silvestre.

El gas natural es el más limpio de los combustibles fósiles. Comparado con el carbón o el petróleo, el gas natural contiene menos de la mitad de dióxido de carbono, menos de un décimo de óxido nitroso y menos de uno por ciento de óxidos de sulfuro. Como resultado, el impacto para las emisiones de efecto invernadero, el smog y la lluvia ácida se reducen significativamente al usar gas natural, que es amigable para el medio ambiente. Cuando se usa para generar electricidad, las plantas eléctricas alimentadas con gas natural son más eficientes, tienen un menor efecto sobre el ambiente, son menos ruidosas, usan menos agua y no emiten cenizas ni otros subproductos sólidos. No es una sorpresa que el gas natural cuente con el crecimiento más rápido entre todos los combustibles fósiles, tanto en los Estados Unidos como en otros países alrededor del mundo, tanto desarrollados como economías en vías de desarrollo. Varios grupos ambientales promueven el uso del gas natural mientras se busca una transición a fuentes de energía renovables, como la energía solar o la eólica.

Consideraciones de Seguridad

Texas LNG está comprometido con la seguridad y la protección del medio ambiente en sus operaciones. Texas LNG usará tecnología avanzada, sistemas y procedimientos seguros, y profesionales altamente capacitados para asegurar  el más alto nivel de seguridad para nuestros empleados, contratistas, clientes, vecinos y para la comunidad que nos rodea. Todas nuestras operaciones terrestres y marinas seguirán los más altos estándares y códigos de la industria y del gobierno. Implementaremos diferentes niveles de protección para preservar la seguridad y el bienestar de nuestros trabajadores y de nuestra comunidad.

El Gobierno Federal de los Estados Unidos, a través del proceso de la Comisión Reguladora de Energía Federal (FERC), revisará todos los impactos operacionales y ambientales del proyecto Texas LNG. Este minucioso proceso asegurará que diseñemos, construyamos y operemos nuestro centro estrictamente apegados a los más altos estándares de protección a la comunidad. Nosotros apoyamos y nos comprometemos con este proceso.

La industria de GNL ha tenido un historial ejemplar en materia de seguridad, posiblemente, el mejor de toda la industria marítima. En los últimos 30 años, no ha habido una sola muerte o accidente serio que involucre a una terminal de GNL en los Estados Unidos. Desde 1964, alrededor del mundo ha habido 135,000 regresos de barcos cargados de GNL sin que se reporte un accidente importante o un incidente de seguridad, ya sea en puerto o en el mar. Los pocos accidentes relacionados con el GNL han ocurrido por factores no atribuibles a la liberación de GNL en la atmósfera.

Los barcos de carga de GNL son barcos de doble casco específicamente diseñados para llevar el gas natural licuado a temperaturas bajas y a presión atmosférica (presiones bajas). Los tanques a bordo de los barcos tienen múltiples compartimentos, lo cual limita el impacto de cualquier fuga. Los cargadores de GNL son barcos certificados con radares modernos, sistemas de detección de fugas y tecnología de bloqueo de emergencia que aseguran la seguridad de la operación. Una vez que los barcos de GNL entren al Puerto de Brownsville por el canal del puerto, serán guiados por barcos remolque y pilotos locales para garantizar la seguridad y el seguimiento de las normas de tráfico. Todos los movimientos seguirán las regulaciones de la Guardia Costera local. Texas LNG espera cargar la modesta cantidad de dos o tres barcos cada mes en Brownsville.